miércoles, diciembre 08, 2004

Dia 8

La constancia y yo

- Toc, toc
- ¿Si?
- ¿Esta por aquí la constancia?
- ¿Y eso que es?
- Hacer las cosas de forma constante, no fallar ni una sola vez, no abandonar los proyectos a medias, ser capaz de continuar con las cosas que se empezaron…
- Ah, pues creo que la vi pasar
- ¿Hacia donde?
- Por ahí… al lado de la fuerza de voluntad, de las ganas de hacer algo, del aprovechamiento del tiempo, lejos del abatimiento, de la desgana, del aburrimiento…
- Muchas gracias por la ayuda, intentaré encontrarla y no perderla de nuevo.


Empecé este diario-blog hace semanas ya que quería separar las cosas personales de las que escribo. No quería que se juntaran los retazos de texto que a veces voy dibujando en papeles con experiencias propias, con lo que pienso, con lo que siento… empezar una especie de diario personal y contar lo que hago habitualmente. Con esas ganas empecé, pero, como bien sabia, el mantenerlo iba a ser algo difícil, pues con las experiencias que tenia con diarios (si, esos que todos empezamos a escribir cuando somos pequeños y queremos mantener nuestros secretos a salvo – aunque siempre los candados son iguales y los padres muy cotillas -) sabia que seria muy difícil escribir algo día tras día.
Así que, comencé con ganas, iba poniendo poco a poco algo, iba abriendo mi alma, iba dibujando a trazos suaves lo que me rodeaba, iba comentando mis impresiones sobre todo lo que me rodeaba… iba avanzando… y en un momento dado… me paré.
No se porqué… bueno, si lo se, las faltas de ganas, de motivación, de tiempo (muy común cuando tienes muchas cosas que hacer), las faltas de accesibilidad… falta de todo y sobra de todo, pues cuando tenia tiempo no tenia ganas, cuando tenia ganas no sabia que contar… y así pasaron algunos días que se convirtieron en semanas.
Lo se, y reconozco lo que pasó, la constancia no es mi fuerte, y cuando tienes tantas cosas entre las manos, siempre hay algo de lo que te olvidas, que no lo ves necesario y se queda ahí esperando su turno, que no sabe cuando llegará…
Y bueno, ahora vuelvo, intentare que la constancia sea permanente, que esta pagina no sea como esos diarios inacabados, con paginas en blanco de aquellos años de niñez que ya se fueron y no volverán, que sea algo que me auto-imponga, pues me gustaría que, en el futuro, cuando eche la vista atrás, pueda recordar estos instantes, y no sean hojas en blanco lo que vea, sino vivencias, experiencias, sueños, e ilusiones del ahora presente.